Racionalidad

La racionalidad es la propiedad que tienen las proposiciones, argumentaciones, teorías y acciones de haber sido formuladas a través de la aplicación de un método o medios que garantizan su coherencia intrínseca, lógica o relacionada con su posibilidad o factibilidad de acuerdo a unos fines planteados. Es evidente que una definición tan simple debe tildarse como poco de reduccionista; pon un lado, porque las enormes diferencias en la naturaleza de las proposiciones; por ejemplo, desde una proposición meramente matemática hasta la valoración de una obra de arte, pasando por la elaboración de una ensalada; y por otro, por las diferentes perspectivas de lo que se considera racional, esto es, si se refiere a algo lógico, coherente, adecuado en su argumentación, factible o práctico, entre otros. En este sentido, Max Weber distinguía entre la racionalidad formal o de tipo técnico, determinada a partir de proposiciones lógicas o técnicas, y la racionalidad material, guiada por postulados de valor, y relacionada con el sentido de una proposición o acción. Max Horkheimer, por su parte, distinguió entre racionalidad subjetiva, relativa a la adecuación de los medios a los fines de un determinado sujeto, y la racionalidad objetiva. relacionada con los fines en sí y determinada por la armonía de los hombres en la sociedad y la naturaleza. 

Artículos relacionados

Res infinita (sustancia infinita)

En la filosofía cartesiana, la res infinita o sustancia infinita es una de las tres sustancias que conforman la realidad, junto con la res cogitans y la res extensa. Se trataría de la segunda verdad o certeza que aflora en el método de Descartes, a la que identifica con Dios, y posterior al "pienso, luego existo" como primera verdad. La res infinita, como segunda verdad, aflora de forma innata en nosotros, como consecuencia de la primera verdad, y es que la idea de Dios ni puede ser adventicia (porque no se puede saber de Dios por la experiencia), ni facticia (no se construye de otras ideas). A partir de ahí, Descartes desarrolla tres argumentos para demostrar la existencia de la res infinita: el argumento ontológico, según el cual Dios, como perfección, tiene que existir porque si no no no sería perfecto, lo que es una contradicción; el argumento causal, según el cual la idea de Dios debe provenir de sí misma, y no uno de mismo como ser finito y argumento basado en la existencia del yo, si existo y pienso la perfección, es porque alguien me ha dado esa idea, y no puede ser otro que Dios. 

Hipótesis de trabajo

Las hipótesis de trabajo, hipótesis operacional o hipótesis de partida son afirmaciones o supuestos que se toman como válidos y verdaderos puntos de partida para el desarrollo de una investigación o proceso de decisión, frecuentemente basados en investigaciones previas, con la convicción  o intuición de que conducirán a resultados que permitan su verificación y desarrollo, de cara a seguir avanzando en dichas tareas. De no ser así, se abandonarían esas hipótesis para volver a tomar otras alternativas. Por ejemplo, puede tomarse como hipótesis de trabajo que se considera, en base a estudios previos, que la segregación de alumnos según su nivel de matemáticas, ayuda a mejorar el desempeño matemático de los alumnos con alto nivel, pero puesta en marcha dicha hipótesis, puede ocurrir que el nivel matemático no mejore, por lo que habría que abandonar dicha hipótesis de trabajo y partir de otra.

A diferencia de la hipótesis científicas, en relación a una hipótesis de trabajo no se pretende establecer si es taxativamente o probabilísticamente verdadera o falsa, sino que ayude en el avance de la investigación o en la correcta toma de decisiones. Por todo ello, las hipótesis de trabajo son por naturaleza flexibles y variables, métodos de prueba y error por decirlo de alguna forma, hipótesis provisionales que se aceptan cuando funcionan y se desechan cuando dejan de hacerlo, para seguir con otra. Es importante pues, no tomar las hipótesis de trabajo como dogmas. 

Las hipótesis de trabajo se plantean y utilizan sobre todo en las ciencias sociales y tienen cierto paralelismo con las conjeturas matemáticas, que son leyes matemáticas con evidencia de plausibilidad pero no demostradas formalmente. Dentro de ellas, puede establecerse como primera distinción una clasificación entre  hipótesis descriptivas e hipótesis causales, dependiendo del tipo de afirmación o supuesto que establezcan. 

Conceptualización



La conceptualización es el proceso de diferenciación y definición precisa de los elementos de un fenómeno complejo o teoría abstracta para que los procesos lógicos que se llevan a cabo sobre ellos (mediciones, investigaciones,...) sean válidos. Es, además, la etapa incial del proceso de operacionalización en una investigación. Más brevemente, se trata de un proceso de creación, definición y desarrollo de conceptos, necesario también para que los resultados de la construcción  y desarrollo de una teoría o  investigación y su interpretación sean claros. Un ejemplo sencillo: al hacer un estudio de los animales que hay en el caserío, al definir "gallina" como un animal que pone dos patas, plumas y huevos, estamos haciendo una conceptualización de este tipo de animales, necesaria para que se entienda lo que estamos diciendo al decir "tengo dos gallinas".

Facticidad

La facticidad es la característica de aquello existe como hecho real, de forma contingente, temporal o histórica. Es frecuente discutir la facticidad de ciertos conceptos, esto es, sobre si estos corresponden a un hecho más o menos verificable, o por el contrario se trata más bien de un constructo teórico sin base real alguna. 

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