La moral de amos y la moral de esclavos, también denominadas moral de señores y moral de siervos, fueron los sistemas morales opuestos e incompatibles entre sí que Friedrich Nietzsche analizó en su obra La genealogía de la moral (1887). En su opinión, la moral de los esclavos, basada en los conceptos de lo bueno y lo malo, nos hace débiles y esclavos y es la moral de la opresión. Para ser libres, ser fuertes en nuestra voluntad, esto es, para desarrollar la voluntad de poder de la que habla Nietzsche, debemos conquistar la moral de los amos, caracterizada por el valor, el orgullo y la fuerza. Para asumir la moral de amos y acabar con la moral de esclavos que nos ha impuesto el cristianismo, Nietzsche proponía una inversión de valores, rechazar lo bueno y lo malo, y sin reparar en la cualidad de nuestras intenciones actuar en favor de nuestros fines, fijándonos para ello únicamente en las consecuencias finales de nuestros actos.
Hipótesis de trabajo
Las hipótesis de trabajo, hipótesis operacional o hipótesis de partida son afirmaciones o supuestos que se toman como válidos y verdaderos puntos de partida para el desarrollo de una investigación o proceso de decisión, frecuentemente basados en investigaciones previas, con la convicción o intuición de que conducirán a resultados que permitan su verificación y desarrollo, de cara a seguir avanzando en dichas tareas. De no ser así, se abandonarían esas hipótesis para volver a tomar otras alternativas. Por ejemplo, puede tomarse como hipótesis de trabajo que se considera, en base a estudios previos, que la segregación de alumnos según su nivel de matemáticas, ayuda a mejorar el desempeño matemático de los alumnos con alto nivel, pero puesta en marcha dicha hipótesis, puede ocurrir que el nivel matemático no mejore, por lo que habría que abandonar dicha hipótesis de trabajo y partir de otra.
A diferencia de la hipótesis científicas, en relación a una hipótesis de trabajo no se pretende establecer si es taxativamente o probabilísticamente verdadera o falsa, sino que ayude en el avance de la investigación o en la correcta toma de decisiones. Por todo ello, las hipótesis de trabajo son por naturaleza flexibles y variables, métodos de prueba y error por decirlo de alguna forma, hipótesis provisionales que se aceptan cuando funcionan y se desechan cuando dejan de hacerlo, para seguir con otra. Es importante pues, no tomar las hipótesis de trabajo como dogmas.
Las hipótesis de trabajo se plantean y utilizan sobre todo en las ciencias sociales y tienen cierto paralelismo con las conjeturas matemáticas, que son leyes matemáticas con evidencia de plausibilidad pero no demostradas formalmente. Dentro de ellas, puede establecerse como primera distinción una clasificación entre hipótesis descriptivas e hipótesis causales, dependiendo del tipo de afirmación o supuesto que establezcan.
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Vida contemplativa
El ideal de vida contemplativa fue desarrollado por Platón como vida dedidada a la busqueda de la verdad, al conocimiento, contrapuesta a la vida de los placeres o que persigue el lucro, como explicó en el Fedón, o como vida superior, alejada de los hombre y del mundo y que mira a los dioses. El concepto fue desarrollado más tarde en el diálogo La República, como vida filosófica ya no en contraposición a la vida activa, práctica o política, sino como base para esta última, a la que complementa, para desarrollar luego la figura del rey filósofo como aquel que desde la sabiduría adquirida en la vida filosófica desciende al mundo para gobernar la polis.
Desde la vivencia religiosa, la vida contemplativa hace referencia a la vida consagrada que desarrollan los religiosos que se recluyen en los monasterios y comunidades religiosas persiguiendo una vida de sabiduría y búsqueda de la verdad, pero en el sentido divino, con el fin último de llegar a la verdad de Dios, desde el retiro del mundo, el ascetismo, la adoración y la oración.
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Tabula rasa
En filosofía, tabula rasa (préstamo del latín, literalmente "mesa limpia") es un principio epistemológico que afirma que los seres humanos nacen sin conocimiento (y, por tanto, son como una mesa limpia), que los conocimientos se conforman a lo largo de la vida y que, por tanto, no existen las ideas innatas o previas alnacimiento. Fue planteada por el filósofo inglés John Locke (1632-1704) y está considerada como uno de los principales principios del empirismo. Para justificar el principio tabula rasa, Locke se refirió a la diversidad cultural que se podía observar en las diferentes culturas y al desconocimiento casi absoluto que muestran los niños recién nacidos. Los principios opuestos a la tabula rasa de denominan innatismo y nativismo psicológico.