La necesidad moral es la característica de los comportamientos y decisiones que se nos imponen de forma necesaria o como obligación, fuera de nuestra voluntad, por el hecho de que estén bien o mal. La pregunta que se plantea es de dónde surge esa necesidad. Por un lado Leibniz afirmaba una necesidad moral teleológica, como aquella que tiene las mejores consecuencias, y que viene dada por la sabiduría y el uso de la razón. Kant, por su parte, defendió una necesidad moral deontológica, como aquella que proviene del deber, sin tener en cuenta las consecuencias.
Res infinita (sustancia infinita)
En la filosofía cartesiana, la res infinita o sustancia infinita es una de las tres sustancias que conforman la realidad, junto con la res cogitans y la res extensa. Se trataría de la segunda verdad o certeza que aflora en el método de Descartes, a la que identifica con Dios, y posterior al "pienso, luego existo" como primera verdad. La res infinita, como segunda verdad, aflora de forma innata en nosotros, como consecuencia de la primera verdad, y es que la idea de Dios ni puede ser adventicia (porque no se puede saber de Dios por la experiencia), ni facticia (no se construye de otras ideas). A partir de ahí, Descartes desarrolla tres argumentos para demostrar la existencia de la res infinita: el argumento ontológico, según el cual Dios, como perfección, tiene que existir porque si no no no sería perfecto, lo que es una contradicción; el argumento causal, según el cual la idea de Dios debe provenir de sí misma, y no uno de mismo como ser finito y argumento basado en la existencia del yo, si existo y pienso la perfección, es porque alguien me ha dado esa idea, y no puede ser otro que Dios.
Artículos relacionados
Moral de amos y moral de esclavos
La moral de amos y la moral de esclavos, también denominadas moral de señores y moral de siervos, fueron los sistemas morales opuestos e incompatibles entre sí que Friedrich Nietzsche analizó en su obra La genealogía de la moral (1887). En su opinión, la moral de los esclavos, basada en los conceptos de lo bueno y lo malo, nos hace débiles y esclavos y es la moral de la opresión. Para ser libres, ser fuertes en nuestra voluntad, esto es, para desarrollar la voluntad de poder de la que habla Nietzsche, debemos conquistar la moral de los amos, caracterizada por el valor, el orgullo y la fuerza. Para asumir la moral de amos y acabar con la moral de esclavos que nos ha impuesto el cristianismo, Nietzsche proponía una inversión de valores, rechazar lo bueno y lo malo, y sin reparar en la cualidad de nuestras intenciones actuar en favor de nuestros fines, fijándonos para ello únicamente en las consecuencias finales de nuestros actos.
Libertad individual
Libertad individual es la facultad que tiene cada persona de actuar libremente de acuerdo a su voluntad y deseos, por encima de cualquier imposición o coerción, sin vulnerar los derechos de los demás. La libertad individual se concreta en los derechos humanos individuales, como el derecho fundamental a la vida, sin la cual la persona deja de existir y tener voluntad propia; otro tipo de derechos, como el derecho a la educación o el derecho a la sanidad, no afectan de forma directa a la libertad individual, pero sí son vehículos para que la persona pueda desarrollar esa libertad a través de una vida digna y en sociedad. Políticamente, la libertad individual es un valor considerado esencial por parte del liberalismo y la derecha política.
Puede interesarte también
Teorización
La teorización es el proceso por el que se formulan y desarollan teorías en relación a los datos obtenidos respecto de un sistema o fenómeno, explicitando los elementos que lo definen, los conceptos necesarios para el desarollo teórico, de modo que las futuras hipótesis científicas en el marco de esa teoría se planteen de forma exacta y sin ambigüedades.