Construcción social

Una construcción social es una forma de percibir y valorar la realidad que se conforma colectivamente y que condiciona e influencia los modos de percebir y valorar individuales y subjetivos. También se denomina construcción social  a la realidad colectiva formada al final de dicho proceso. La herramienta fundamental para desarrollar una construcción social de la realidad es el lenguaje; por ejemplo, para saber que cuando decimos "mesa" nos referimos a una mesa en la realidad, debemos ponernos de acuerdo en que "eso" es una mesa. Pero la mismo tiempo, en conceptos más complejos, especialmente en los relacionados con la cultura o la ideología, también  se utilizan la legitimización y la institucionalización, frecuentemente a través del poder.

Cuando se dice que "algo" es una construcción social, se suele utilizar de forma peyorativa, en el sentido de rechazar que ese algo tenga una existencia verdadera o real; por ejemplo, se afirma desde el feminismo que el género es una construcción social y también desde aquellos que reivindican la homosexualidad se argumenta que la heterosexualidad es una orientación sexual construida socialmente. Sin embargo, una construcción social es totalmente verdadera y real; de hecho, toda la realidad se construye socialmente, todo es una construcción social. 

La escuela sociológica que desarrolla el concepto de construcción social es el construccionismo social.

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Objetivación (objetivización)

La objetivación u objetivización es el proceso social y psicológico por el cual se excluye, elimina y considera como objeto o cosa cualquier elemento de identidad o subjetividad de las personas. De otro lado y en general, también se refiere a asignar un carácter independiente del sujeto a algo que procede del sujeto o le pertenece. Según otra acepción, consiste en dar objetividad a una afirmación, opinión o argumento, hacer que se ajuste a la realidad para que sea verificable. Finalmente, también puede significar la realización de algo, es decir, el devenir en cosa.

Como ejemplo de la primera acepción, se dice que en materia laboral los obreros son objetivados, porque son considerados como pura fuerza de trabajo, en forma de máquinas, hasta provocar finalmente la alienación y perder finalmente su identidad y su conciencia; precisamente para referirse a la explotación y a la objetivación que el sistema capitalista produce sobre los obreros se emplea en su mayor parte el término alienación.

En la actualidad, el término objetivación se utiliza especialmente en relación al cuerpo, ya que el cuerpo de la mujer se considera objeto desde la ideología del heteropatriarcado, retratando a la mujer como un soplo que deben disfrutar los hombres, esta objetivación va más allá y genera unos cánones estéticos sobre el cuerpo de la mujer que las mujeres también asumen personalmente, iniciando un proceso de autobjetivación, haciendo hincapié en los atributos sexuales llegando a la hipersexualización. La objetivación es el mecanismo que obliga a las mujeres a ponerse elegantes y guapas, a mostrarse bellas a los ojos de los hombres. Las mujeres que no obtienen los cánones estéticos de la mujer que generan objetivaciones pueden sufrir trastornos como la despersonalización, la vergüenza, la ansiedad, la depresión y finalmente la anorexia. Al final, esos cánones estéticos llegan a los hombres, creando imágenes ideales para ellos. La objetivación es un fenómeno que también se ha percibido en la medicina, tomando a los enfermos como meros cuerpos, en el mejor de los casos, o simplemente como números.

Esnobismo

Esnobismo es la actitud  y comportamiento de las personas que persiguen estar siempre a la moda, con el objetivo de mostrarse superiores a los demás en cuestiones de estilo y costumbres, o para alardear de su pretendido estatus social. Se asocia al carácter pretencioso, petulante y vano, Las personas que desarrollan y poseen esta actitud reciben el nombre de esnobs.

El origen de la palabra proviene de los alumnos de la Universidad de Oxford. Cuando estos se matriculaban se agregaban a un registro al que se añadía el título nobiliario o posición social de la familia; cuando alumnos cuyas familias no tenían título accedían a la universidad, se les añadia la nota s. nob. (sine nobilitate, sin nobleza). Alrededor de estos alumnos se creó el estereotipo de que intentaban emular a los alumnos de la clase social alta, y de ahí por extensión se denominó snob a estos alumnos y a todas las personas que mostraban una actitud análoga.

Cultura de masas

La cultura de masas es el conjunto de productos culturales creados por los medios de comunicación de masas, dirigidos a un público heterogéneo, pero que a la vez demuestra una cierta unidimensionalidad, como producto de la ideología dominante, además de constituir una máquina de producción de hegemonía gracias al poder que han adquirido aquellos medios. La gran paradoja de la cultura de masas es cómo consigue dirigirse a un público heterogéneo con determinados productos culturales. Para responder a esta paradoja, la cultura de masas se ha caracterizado por el sincretismo y, por tanto, la ambigüedad, a través de la recopilación de representaciones contrapuestas, pero siempre con el mismo estilo o estética (por ejemplo, el tono de hablar, la indumentaria,...). El filósofo de la escuela de Fráncfort Theodor Adorno ha sido el principal pensador que ha analizado el concepto de cultura de masas y su relación con el consumo de masas y la industria cultural.

Actor social

Un actor social es una persona, grupo o institución que toma parte en la vida social a través de la acción social, en base a determinados fines y objetivos, y que a partir de esa acción continua puede desarrollar una conciencia, organización, interacción e influencia en el área social, convirtiéndose de esa forma en sujeto social.

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