Apeiron es el principio o arkhé que el filósofo presocrático Anaximandro propuso como elemento fundamental de todas las cosas. Apeiron sería lo que no tiene límites, lo indefinido, coincidiendo con su etimología (a-, "ausencia"; peras, "límite"), aunque no queda claro si constituye una sustancia o un concepto más abstracto, de aspecto incluso matemático segúin algunos. Comparte su carácter de principio fundamental del universo, con otras principios propuestos por otros filósofos anteriores a Sócrates, cono el agua propuesto como principio por Tales de Mileto, o el aire, propuesto por Anaxímenes. En ese sentido, es un filósofo monista por atribuir un principio único de las cosas, pero llegando a un nivel de abstracción mayor, dada la infinitud del apeiron. Según algunas interpretaciones, los pitagóricos habrían considerado negativamente al apeiron, dado que para ellos la perfección venía dada por la idea de límite, y no por la idea de lo indefinido o infinito.
Verdad eterna
La verdad eterna, planteada en especial por Agustín de Hipona, se refiere a la verdad que desarolla cada persona en sí misma, desde su entendimiento, que no depende de los sentidos y va mas allá que ellos y que por tanto es trascendente, inmutable y por tanto eterna. La verdad eterna última o suprema para Agustín de Hipona es Dios. Posteriormente este concepto de verdad ha sido denominado como verdad analítica.
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Proposición categórica universal
Una proposición categórica universal es aquella proposición que se aplica al universo o totalidad de objetos de un conjunto, sin excepción para ninguno de ellos. Su opuesta es la verdad particular, la que se refiere a entes u objetos concretos y varía de unos a otros. La razón estadística, en la que se reconoce la variabilidad de los fenómenos y elementos de la realidad, es de esta forma, la antítesis de la verdad universal, al aceptar la existencia de excepciones y errores que escapan a la verdad o tendencia general.
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Mímesis
La mímesis es un concepto de larga tradición filosófica que se remonta al filósofo Platón, y que basándonos en su etimología puede traducirse como representación o imitación. En la filosofía griega, Platón, que reservaba los conceptos belleza y verdad para las ideas, consideró a la mímesis como la apariencia o reproducción imperfecta en el mundo de los sentidos de las ideas y por tanto como una forma de engaño. Aristóteles amplió el concepto de mímesis a las artes, considerando la mímesis como recurso para reproducir en la literatura e el arte emociones, virtudes o personajes. Ya en el siglo XX, la mímesis se desarrolló como concepto central en la crítica literaria y artística como el modo que tiene las obras de creación del artista de recrear o imitar aspectos de la realidad, captando sus características esenciales y como vehículo de acercamiento de holístico a la verdad, de forma más pura y exacta que el análisis de la realidad que se pueda hacer desde paradigma positivistas.
Dogmatismo
El dogmatismo (del griego antiguo δόγμα, «dogma», que significa «creencia» o «opinión»), en su acepción común, es una tendencia a seguir con rigor y firmeza las propias opiniones, creencias, ideas y principios, esto es dogmas, sin permitir aceptar o al menos discutir otras opiniones, excluyéndolas por completo. Se dice que la persona que piensa y actúa siguiendo principios cerrados y rechazando otras perspectivas es dogmática. Ser dogmático se relaciona con los valores morales recibidos y algunas señas de identidad específicas como ser idealista.
Filosóficamente, el dogmatismo es un conjunto cognitivo organizado de creencias, opiniones o creencias formadas sobre unos principios básicos que pueden ser hasta contradictorios entre sí, pero que a la vez le lleva a negar otros puntos de vista para percibir y valorar la realidad. Por tanto, que el dogmatismo es un sistema cognitivo de creencias que lleva a aceptar algunas afirmaciones y opiniones de los dogmas adquiridos, y al mismo tiempo a negar los de los demás.
Al mismo tiempo, el dogmatismo ha sido considerado también como una tendencia filosófica contra el escepticismo, para designar escuelas que explican la realidad y el mundo con principios claros, sólidos e inequívocos.