La justicia conmutativa es la visión o principio de la justicia que establece como norma la igualdad de trato y de intercambio entre los seres humanos en sus relaciones, debiendo dar cada uno lo que recibir, y debiendo recibir lo que da. Se contrapone de esta forma a la justicia distributiva, que persigue dar a cada uno lo que le corresponde en base a sus necesidades y méritos, sus derechos y necesidades, dejando a un lado todo visión bilateral y simétrica, de tener que dar para recibir, como establece la justicia conmutativa.
Totalizante
Una idea, esquema conceptual, teoría, discurso o narrativa se dice que es totalizante cuando abarca toda la esfera a la que se aplica, categorizando, etiquetando y valorando cualquier elemento o hecho de acuerdo a sus términos, de forma que es imposible plantear una visión diferente a la establecida por aquel, impidiendo la crítica desde dentro del sistema impuesto.
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Objeto material y formal de la biología
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El objeto material de la biología son los seres vivos, ni más ni menos. Por su parte el objeto formal de la biología sería múltiple ya que englobaría perspectivas como las interrelaciones entre estos (ecología), los seres vivos como desarrollos moleculares y genéticos (bioquímica y genética), los seres vivos como entidades a sanar y mantener con vida (medicina y veterinaria), los seres vivos como seres recipientes de ética (bioética), etc.
Postestructuralismo
El postestructuralismo es el conjunto de corrientes filosóficas, mas bien heterogéneas, desarrolladas principalmente a los largo de las décadas de 1960 y 1970, teniendo a Jacques Derrida como uno de sus principales representantes, que aún partiendo del estructuralismo realizan una crítica de este. A pesar de haberse desarrollado sobre todo en Europa continental, el término de postestructuralismo se ha utilizado sobre todo desde círculos académicos norteamericanos. Sin embargo, los autores que se han considerado postestructuralistas generalmente no aceptan tal denominación.
Una de las diferencias fundamentales entre estructuralismo y postestructuralismo es la consideración de la estructura. Mientras que en el estructuralismo la estructura se considera de forma estática e incluso fijas, el postestructuralismo pone el acento en su carácter histórico y variable. Dicha consideración queda de manifiesto en los trabajos de Michel Foucault, por ejemplo en la Historia de la locura, donde examina la locura desde su evolución histórica, donde quedará patente el hecho, que se reflejará también en posteriores obras, de las relaciones de poder como base fundamental de la estructura en cada momento histórico. Dicha inestabilidad tiene su reflejo también entre los filósofos estructuralistas en la consideración del sujeto individual, como ente inestable y variable, dependiente de la visión personal de cada uno y que viene moldeada en gran medida por el discurso. Por ejemplo, en el análisis de los textos, el foco postestructuralista pasa del escritor al lector, revelando así una multiplicidad de lecturas para una misma obra, y por tanto un significado (correlato de la estructura en los textos) inestable en cada caso. Desde el postestructuralismo se da incluso un paso mas allá a través del enfoque de la deconstrucción, según las palabras y los textos no tiene un significado monolítico y esencial, como se entiende desde el platonismo y gran parte de la historia de la filosofía occidental, sino que se hace necesario en cada caso, en cada momento, restablecer significados para cada concepto. De esta multiplicidad esencial que defiende, se ha considerado el postestructuralismo como espacio concordante con la denominada postmodernidad.