Reificación (marxismo)
En el marxismo, la reificación, conocida en alemán como Verdinglichung, es el proceso y la situación en que las relaciones entre los seres humanos se convierten en cosas, mercantilizando esas relaciones. Fue un término acuñado por el filósofo húngaro György Lukács y luego adoptado por la Escuela de Francfort. Está relacionado con el concepto de alienación de Karl Marx cuando es separado de las producciones o productos producidos por el hombre.
Artículos relacionados
Conceptualización
Universales
En filosofía, los universales son elementos que se emplean para referirse a ciertos objetos concretos a la vez. Por ejemplo, el universal perro engloba a todos los perros concretos, englobando este universal la serie de características comunes de estos perros. Por consiguiente, son universales las cosas que se designan con un nombre común y que de alguna forma las reúne.
La verdadera existencia de los universales fue objeto de un intenso debate en la escolástica medieval. En torno al problema de los universales se distinguieron varias posiciones: basándose en la teoría de las ideas de Platón, se afirmaba que los universales existían realmente, abriendo paso a la postura llamada realismo en torno a los universales; desde el aristotelismo se declaraba que los universales existían en cosas concretas, iniciando la doctrina del esencialismo. En la Edad Media hubo un intenso debate en torno a los universales: contra el realismo se desarrolló una tendencia llamada nominalismo, que negaba rotundamente la existencia de los universales, alegando que eran meros nombres; también se desarrolló en esa época el conceptualismo, cuyo precursor fue Pedro Abelardo, que afirma que los universales son conceptos lógico-lingüísticos que unen los universales la mente y el mundo físico.
Interpretativismo (paradigma interpretativo, paradigma interpretativista)
El interpretativismo, paradigma interpretativo o paradigma interpretativista, llamado también paradigma hermeneútico, es una perspectiva de investigación en ciencias humanas y sociales, de tipo cualitativo, contrapuesta al paradigma positivista, que persigue describir y comprender el fenómeno, recogiéndolo dentro de su contexto subjetivo y social, ampliando la mirada más allá del propio fenómeno, para poder abarcarlo totalmente y en toda su complejidad (consulta además: Enfoque holístico). Mientras que el paradigma positivista recoge y analiza datos y busca explicar el fenómeno, buscando a lo sumo las relaciones directas con variables o fenómenos adyacentes, el interpretativismo, recoge experiencias subjetivas, a través de diferentes fuentes (historias de vida, entrevistas en profundidad, observación participante, y también la fenomenología, en el ámbito filosófico), las reconoce y las hace propias, y las interpreta y deconstruye conjuntamente, para comprender el fenómeno y desvelar su sentido. Por otra parte, el paradigma interpretativo o hermeneútico no persigue un conocimiento verdadero en el sentido de monolítico o impuesto, sino que aboga por la construcción de un consenso, compatible con otras perspectivas, alrededor del fenómeno que se desea investigar. Si bien se ha criticado la falta de generalización del paradigma interpretativo, también es cierto que ofrece una visión más holística de los fenómenos humanos y sociales, frente al reduccionismo que puede suponer el paradigma positivista. Con el objeto de aunar las ventajas de ambos paradigmas, el interpretativo y el positivista, se ha venido desarrollando una combinación de ambos paradgimas que se ha venido en llamar paradigma postpositivista.
Ver, asimismo
Aparato ideológico del Estado
El aparato ideológico del Estado es el conjunto de medios y recursos que utiliza el Estado para crear y difundir ideología, entre los que se encuentran la familia, la escuela, los medios de comunicación, partidos políticos y sindicatos, el deporte, etc. Ejerce un papel complementario del aparato represivo del Estado. El término fue acuñado por el filósofo francés marxista y estructuralista Louis Althusser (1918-1990).