En la filosofía griega antigua, arkhé, arjé o arché es un concepto y un problema abordado por los filósofos presocráticos; mientras que literalmente arkhé significa principio o origen, los filósofos presocráticos hacían referencia con ese concepto al principio o elemento primordial de la physis o naturaleza. Como principio de la physis, la palabra arkhé tiene varias acepciones; por un lado, es la materia primordial y componente del universo y de todos los seres; por otro, también es considerado como el origen de todos los cambios que se producen en el universo. De un modo u otro, arkhé fue un problema sobre el que reflexionaron la mayoría de los filósofos presocráticos: para Tales era el agua; para Anaximando el apeirón; para Anaximenes, el aire; para Heráclito, el fuego, que consideraba el origen del cambio; para Parménides, el ser; para Empédocles, la tierra, el agua, el aire y el fuego; para Anaximando, el nous y los átomos para Leucipo y Demócrito.
Paradigma empírico-analítico
El paradigma empírico-analítico o paradigma cuantitativo es una tipo de investigación, enmarcado dentro del paradigma positivista y cuantitativo, que persigue la descomposición de un fenómeno u objeto de estudio en variables y datos cuantitativos, observables y verificables, es decir su análisis, para obtener de esta forma una visión supuestamente completa y objetiva de aquel. Una herramienta fundamental de este paradigma es la estadística, como conjunto de técnicas cuantitativas que a través del análisis de datos persiguen obtener leyes generales, mas allá de la variabilidad que pueda observarse en relación a los fenómenos observados.
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Paradigma fenomenológico
El paradigma fenomenológico es aquel paradigma de investigación en ciencias humanas y sociales que, desde la oposición al paradigma positivista y al naturalismo, propone una mirada a los fenómenos humanos desde la propia experiencia vivida y de la huella que dejan en la conciencia tanto nidividual como coleciva. Suele asociarse frecuentemente con la hermeneútica, como busqueda de la interpretación y sentido, formando de esta forma el paradigma fenomenológico hermeneútico.
Perspectiva ambiental (perspectiva ambientalista)
La perspectiva ambiental o perspectiva ambientalista es un principio según el cual el medio ambiente o la naturaleza debe aparecer como elemento fundamental a nivel epistemológico, a la hora de desarrollar conocimiento, y como paradigma de actuación política y económica, desde el que la influencia o conjunto de consecuencias sobre la naturaleza de cualquier actividad humana deben ser un criterio de base a la hora de la toma de decisiones. Es una perspectiva original, radical en el sentido de que tradicionalmente la construcción del conocimiento y la actividad económica se han desarrollado a espaldas de la naturaleza como matriz sobre la que se construyen aquellas, desde un punto de vista meramente antropocéntrico, primando los criterios de eficacia desde unos objetivos relacionados con los intereses de individuos o corporaciones concretas, dejando a un lado la naturaleza, a pesar de ser esta la base sobre la que construyen las sociedades y culturas. Desde esta originalidad, también se ha subrayado la perspectiva ambiental como metodología a desarrollar en el ámbito educativo, a veces con utilizando también el término de perspectiva ecosocial, con el objetivo de concientización de las nuevas generaciones, que son las que finalmente deberán implantar en la práctica dicha perspectiva.
La perspectiva ambiental es, asimismo, una perspectiva holística, global y compleja, considerando la naturaleza y las sociedades como un todo integrado e interrelacionado. Si bien la perspectiva ambientalista tiene su propia razón de ser, como punto de vista que sitúa a la naturaleza en primer plano, generalmente se la asocia con la perspectiva social y la perspectiva económica, para constituir de esta forma el denominado desarrollo sostenible, constituyéndose de esta forma como un criterio complementario, a la vez que básico, para la evaluación de políticas económicas y sociales.
Hombre masa
Hombre masa es una idea, prototipo o concepto crítico y negativo de ser humano desarrollado por el filósofo español José Ortega y Gasset (1883-1955) en su obra La rebelión de las masas que se caracteriza fundamentalmente por ser un hombre sin iniciativa ni aspiraciones propias y que únicamente tiende a seguir la corriente acomodaticia e irreflexiva de las masas, sin personalidad ni ideales ni proyecto propio, persiguiendo únicamente sus intereses. El hombre masa como concepto negativo coincide con la filosofía liberal e individualista de Ortega, que a largo de su vida se mantuvo contrario a todo tipo de totalitarismo. Tampoco debe entenderse el concepto como el apoyo a una élite o aristocracia de hombres válidos frente a una masa de hombres inválidos, de hecho Ortega mostró su rechazo a las élite y aristocracias con privilegios naturales.