La tasa de mortalidad infantil es un indicador del número medio de niños que fallece en su primer año de vida por cada mil niños nacidos vivos. Se utiliza como indicador del desarrollo y progreso de un país, en especial de su nivel de vida y del nivel de asistencia sanitaria. En 2023, el país con una menor tasa de mortalidad infantil fue Eslovenia con 1.51 fallecimientos por 1.000 niños nacidos vivos, mientras que Afganistán con 103 fallecimientos por 1.000 nacidos fue el país con mayor mortalidad infantil.
Se calcula de la siguiente forma para un periodo determinado, normalmente un año:
$$TMI=\cfrac{\text{número de fallecimientos con edad inferior a un año}}{\text{número de nacidos vivos}} \times 1.000$$