Objeto material y objeto formal de la metafísica

El objeto material de la metafísica es la realidad o el conjunto de todos los entes o elementos que son o existen. El objeto formal de la metafísica viene dado por el examen especulativo de esos entes en tanto en cuanto todos ellos son y existen y por tanto mas allá de su individualidad y características particulares y aparentes. 

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Inteligencia ordenadora

La inteligencia ordenadora es un concepto de la antigua filosofía griega y desarrollado sobre todo por Anaxágoras y Platón, indicando la fuerza, causa o voluntad que a partir de una materia, substancia o elementos primigenios, establece un orden en el caos primordial dando lugar al cosmos o universo ordenado. En el caso de Anaxágoras, la inteligencia ordenadora es el nous, que a partir de las semillas originales (spermata), y mediante un movimiento de rotación, da lugar al mundo como lo conocemos. Para Platón debe haber una inteligencia ordenadora que haya dado orden a las cosas del mundo y la identifica con el demiurgo, concepto que ya existía en la filosfía griega, con el siginficado de artesano o productor, pero que Platón redefine como inteligencia ogenio ordenador del mundo. En todo caso, no debe identificarse la inteligencia ordenadora con Dios, ya que la inteligencia ordenadora únicamente sería la fuerza que da orden al mundo, a partir de unos elementos que ya existen pero en forma de caos o desorden.

Autopoiesis (autopoyesis)

La autopoiesis o autopoyesis es la capacidad propia e intrínseca de un sistema para subsistir y desarrollarse, adaptándose al entorno, renovando sus componentes pero manteniendo al mismo tiempo una organización propia. El concepto fue desarrollado y publicado por los biólogos Humberto Maturana y Francisco Varela en el artículo Autopoietic Systems (1972), con el objetivo de desarrollar una conceptualización de los organismos vivos y de la vida.

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Verdad objetiva

La verdad objetiva es la correspondencia de lo que afirma una proposición con la realidad, con los objetos del mundo, independientemente del sujeto que la formule. Es un concepto problemático en el sentido de que el hecho de que una proposición exista conlleva la existencia de un sujeto que la afirma y por tanto la influencia de dicha sujeto en la perspectiva de la proposición. Desde esta postura escéptica en relación a la verdad objetiva podría considerarse el concepto de verdad objetiva como un oxímoron, ya que todas las verdades serían subjetivas. Según otros, la verdad objetiva es lo que es verdaderamente real, es decir, la verdad sin intermediación del conocimiento o proposición alguna; sin embargo, la realidad se nos presenta siempre como fenoménica, desde nuestra perspectiva, por tanto no existiría una realidad única, ya que esta siempre aparece bajo un tamiz. La postura generalmente aceptada es que la verdad objetiva es aquella que ha sido verificada o es verificable de acuerdo a nuestra experiencia humana común que se acepta como evidencia, obviando las experiencias o percepciones particulares de cada uno.

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Alienación económica

Alienación económica (del latín alienus, "extraño") es un concepto desarrollado por el filósofo Karl Marx, según el cual el producto que produce el trabajador en el capitalismo adquiere un carácter propio a modo de mercancía, que queda en manos del capitalista; de este modo, el producto queda extrañado o excluido de la persona del trabajador, a diferencia de las formas de producción en las que el hombre tenía una relación directa con la naturaleza y sus condiciones de vida, en las que sólo produce de acuerdo a sus necesidades, siendo dueño del producto económico como sujeto autónomo.

La alienación económica descansa en el fondo en las relaciones de producción entre trabajadores y capitalistas. Siendo el capitalista propietario de los medios de producción, compra al obrero su fuerza de trabajo, la fuerza de trabajo se convierte en objeto, y por tanto también objeto es su producto. Esta extrañeza se ve reforzada por la división misma del trabajo, en que el obrero no puede considerar el producto terminado como producto de su trabajo, ya que ha participado únicamente en una de la fases de la producción. El trabajo y su producto le son totalmente extraños y ajenos de este modo, por dos razones, de una parte por naturaleza, puesto que el producto no lo realiza para cubrir sus necesidades, y de otra parte por propiedad, ya que su trabajo y el producto resultante han sido comprados por el capitalista. 

 

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