La racionalidad es la propiedad que tienen las proposiciones, argumentaciones, teorías y acciones de haber sido formuladas a través de la aplicación de un método o medios que garantizan su coherencia intrínseca, lógica o relacionada con su posibilidad o factibilidad de acuerdo a unos fines planteados. Es evidente que una definición tan simple debe tildarse como poco de reduccionista; pon un lado, porque las enormes diferencias en la naturaleza de las proposiciones; por ejemplo, desde una proposición meramente matemática hasta la valoración de una obra de arte, pasando por la elaboración de una ensalada; y por otro, por las diferentes perspectivas de lo que se considera racional, esto es, si se refiere a algo lógico, coherente, adecuado en su argumentación, factible o práctico, entre otros. En este sentido, Max Weber distinguía entre la racionalidad formal o de tipo técnico, determinada a partir de proposiciones lógicas o técnicas, y la racionalidad material, guiada por postulados de valor, y relacionada con el sentido de una proposición o acción. Max Horkheimer, por su parte, distinguió entre racionalidad subjetiva, relativa a la adecuación de los medios a los fines de un determinado sujeto, y la racionalidad objetiva. relacionada con los fines en sí y determinada por la armonía de los hombres en la sociedad y la naturaleza.
Libre albedrío
El libre albedrío es la capacidad libre y autónoma que tiene cada individuo de elegir y decidir en lo que atañe a su vida en base a su voluntad personal propia, utilizando para ello la razón, su instinto o basándose en sus intereses propios. Es una faceta básica y fundamental de la libertad individual. El libre albedrío ha sido objeto de reflexión filosófica a lo largo de la historia, relacionado sobre todo con el debate entre determinismo, por un lado, según el cual todo está fijado de antemano, incluso nuestro comportamiento, de forma que en realidad no tenemos capacidad de elección, e indeterminismo, por otro, posición contraria según la cual sí habría espacio vital para que cada uno construya su voluntad y su vida.
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Analogías (razonamiento analógico)
Una analogía o razonamiento analógico es la comparación que se realiza entre dos objetos o entidades que tiene como objeto que las características o propiedades de uno representan o resultan clarificadoras o ejemplarizantes del objeto que se quiere analizar o explicar.
Mundo sensible y mundo inteligible
El mundo sensible (también mundo visible) y el mundo inteligible (también mundo de las ideas) son los términos con que el filósofo Platón designa los dos aspectos que conforman la realidad. El mundo sensible o visible es la realidad que recibimos a través de los sentidos, el mundo físico, que es pura apariencia, efímera, cambiante e imperfecta, como mostró en el mito de la caverna. Por otro lado, el mundo inteligible o mundo de las ideas es el mundo de las ideas, eterno y perfecto, que comprende las ideas universales o conceptos elementales de las cosas físicas, que sólo es reconocible desde la razón, y a través del cual podemos comprender el mundosensible.
Esta distinción ontológica la traslada también Platón a la epistemología, distinguiendo dos grados de conocimiento. Como el mundo sensible es pura apariencia, el conocimiento al respecto será necesariamente subjetivo, lo que Platón llama doxa. El conocimiento verdadero, episteme en boca de Platón, es que procede del mundo de las ideas.
Altruismo eficaz
El altruismo eficaz es una corriente filosófica y ética, a la vez que movimiento social, que defiende la aplicación de principios de racionalidad económica a la labor altruista, en contraposición a la postura clásica, relacionada con la caridad, que obedece generalmente a principios morales, relacionados frecuentemente con la religión, las prácticas culturales o el favoritismo. Partiendo de que los recursos destinados al altruismo son escasos, el altruismo aboga un análisis costo-beneficio para la toma de decisiones y elección de alternativas. La corriente cuenta con ardientes defensores, sobre todo en el mundo anglosajón, y defiende la idea de maximizar el enriquecimiento personal para poder así dedicar el máximo de recursos posibles a actividades altruistas, obviando el modo de obtención de esos recursos y lo que puede suponer a nivel ideológico.