Innovación social es el conjunto de propuestas e iniciativa encaminadas a un cambio en la relaciones sociales desde el ámbito de la política y la economía con el objetivo final del progreso y una mayor justicia social.
Conflicto intraemisor
En la teoría de roles, el conflicto intraemisor o conflicto intra emisor ocurre cuando un mismo emisor de rol asigna expectativas o requerimientos incompatibles o contradictorios entre sí; por ejemplo, un conflicto de rol intraemisor ocurriría cuando un director de colegio emite directrices de ser rigurosos y exigentes con el alumnado, pero por otra parte espera de los profesores que califiquen con altas tasas de aprobados.
Puede interesarte también
- Conflicto entre emisores
Artículos relacionados
Convivencia
La convivencia es la vida que desarrollan conjuntamente un grupo de personas en un espacio común, en el respeto y la solidaridad mutua, cada uno con sus derechos y deberes y cumpliendo las normas establecidas. La convivencia es la base para la constitución de una familia, una escuela y una comunidad en general.
Ser individual
Quizás quieras saber más bien sobre sujeto individual.
Ser individual o , sin más, individuo, es aquella perspectiva del sujeto que toma al sujeto en sí mismo, en su propia individualidad, y que tiene como rasgos definitorios su libertad y autonomía o capacidad de decisión, sus derechos, las necesidades propias y sus deseos. Este ser individual se encuentra complementado por el ser social, en tanto en cuanto todo individuo desde su individualidad debe luego relacionarse y convivir con el resto de sujetos.
Antisemitismo
El antisemitismo es la discriminación, odio, hostilidad y agresividad contra los judíos como comunidad, pueblo, religión o supuesta raza. Se trata de una actitud desarrollada desde la antigüedad, cuando hacia el siglo I antes de Cristo los antiguos romanos ocuparon el territorio habitado por los judíos y realizaron campañas de guerra contra los judíos; tanto estos ataques, que perseguían la subordinación y dominación de los judíos, como el hecho diferencial que situaba al judaísmo como religión monoteísta, como opuesto al paganismo politeísta habitual entre los romanos, provocaron una persecución contra la población judía y su identidad colectiva. Estos ataques contra los judíos condujeron a la diáspora judía, unas veces como exiliados y otras como esclavos. Hay que decir que los judíos también vivieron el exilio en el siglo VIII a. C., cuando los asirios vencieron a los judíos y los deportaron a Mesopotamia.
La oposición a los judíos continuó con el cristianismo, especialmente porque los judíos, formando comunidades exiliadas a lo largo y ancho de Europa, fueron considerados culpables de la muerte de Cristo, actitud que se extendió durante la Edad Media hasta la Edad Moderna, aumentando la desconfianza que suscitaban las comunidades judías que vivían aparte profesando otra religión diferente a la cristiana. Precisamente en la Edad Media y en la Edad Moderna eran frecuentes los pogroms o ataques colectivos contra los judíos. Por otra parte, en 1492 los judíos fueron expulsados por edicto de los Reyes Católicos de Castilla y Aragón, episodio notorio en la persecución histórica contra aquellos.
En el siglo XIX se acentuó el discurso contra los judíos. Los términos antisemita y antisemitismo, como actitudes contrarias a lo judío, surgieron en Alemania a finales del siglo XIX para dar un tinte político al odio ancestral contra los judíos, por un lado contra el poder que los judíos estaban adquiriendo en la sociedad como burguesía, y en tambiñen referencia a su supuesta impureza de sangre, en el marco de un discurso racialista. Estos discursos se fueron extendiendo por Europa y los pogroms se multiplicaron. El nazismo, como ideología totalitaria, fijó el antisemitismo como uno de sus principios principales y así se llevaron a cabo uno de los mayores estragos de la historia, el Holocausto, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), cuando se asesinaron sistemáticamente a millones de judíos en campos de concentración y exterminio. El Holocausto, su crueldad e inhumanidad, removió el fondo de la conciencia colectiva en muchos países, y desde entonces el antisemitismo ha sido considerado una ideología especialmente inhumana y peligrosa; hoy día, en muchos países modernos está fuera de la ley el difundir mensajes contra los judíos y cualquier otro tipo de expresiones antisemitas, aunque entre algunos sectores políticos minoritarios e incluso gobiernos abundan y se fomentan aún esos discursos de odio contra lo judío. En resumen, la desrazón del antisemitismo puede definirse así, a través de una frase habitual en inglés: the dislike of the unlike o rechazo de lo diferente; ahí radica su inhumanidad, precisamente en considerar que no todos somos iguales, y que ello justifica la violencia contra los que son diferentes, siendo el pueblo judío una mera excusa para ponerla en práctica.