La moral de amos y la moral de esclavos, también denominadas moral de señores y moral de siervos, fueron los sistemas morales opuestos e incompatibles entre sí que Friedrich Nietzsche analizó en su obra La genealogía de la moral (1887). En su opinión, la moral de los esclavos, basada en los conceptos de lo bueno y lo malo, nos hace débiles y esclavos y es la moral de la opresión. Para ser libres, ser fuertes en nuestra voluntad, esto es, para desarrollar la voluntad de poder de la que habla Nietzsche, debemos conquistar la moral de los amos, caracterizada por el valor, el orgullo y la fuerza. Para asumir la moral de amos y acabar con la moral de esclavos que nos ha impuesto el cristianismo, Nietzsche proponía una inversión de valores, rechazar lo bueno y lo malo, y sin reparar en la cualidad de nuestras intenciones actuar en favor de nuestros fines, fijándonos para ello únicamente en las consecuencias finales de nuestros actos.
Aporías
Una aporía es una contradicción que aflora al desarrollar un razonamiento que nos lleva a una duda de difícil resolución. Filosóficamente, exiten diferentes actitudes ante las aporías: para los defensores de la dialéctica las aporías son realmente fundamentales para avanzar en el pensamiento y conocimiento, llevándonos a situaciones nuevas que tendrán que resolverse de alguna forma, a través de la síntesis; de hecho, para Sócrates las aporías eran un elemento esencial en su método dialéctico, que empleaba para enseñar a sus alumnos; para los escépticos, en cambio, son reflejo del hecho de hay muchas cosas que no podemos conocer.
Ejemplo de aporía
Si tengo un montón de arena al que quito un grano cada vez, ¿cuándo deja de ser un montón?
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Equidad
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El hecho es que en la realidad social nos encontramos con que las personas, grupos y clases sociales parten de diferentes problemáticas propias de modo que tratarlos a todos con igualdad implica finalmente que las diferencias sociales se perpetúan en el tiempo. Es por ello que el concepto de equidad se define y desarrolla como el trato diferencial que hay que otorgar a los diferentes en origen o esencia en base a las necesidades o desventajas de cada uno para que finalmente cada uno de ellos se encuentre en situación de igualdad de oportunidades frente al resto y finalmente se llegue a una situación de igualdad social. Un ejemplo claro es el relativo a los sexos: la equidad en el trato a los sexos en los ámbitos social y laboral exige que las mujeres disfruten de discrminación positiva respecto a los hombres por las desventajas propias del hecho de ser mujer, por ejemplo en relación al hecho de la maternidad o de la diferencia de fuerza física respecto a los hombres.
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