Desde finales del siglo XX, sin embargo, se han dejado de asociar subculturas a la oposición y resistencia al modelo cultural dominante y se han lanzado nuevas definiciones que ponen de relieve la individualidad y los intereses personales, como es el caso de las subculturas en torno al surf o el anime, que no se constituyen desde una postura de rebeldía. Sin embargo, también existen subculturas, las llamdas contraculturas, que tienen su razón de ser en el choque con la cultura dominante.