La movilidad social es el fenómeno por el cual las personas pasen de una clase social a otra. Puede ser ascendenter cuando pasa a formar parte de una clase superior (y entonces el ascensor social se llama también «ascensor social» o «escalera social», en la expresión figurada), o descendente cuando pasa a una clase socioeconómica inferior. En estos casos, la movilidad es vertical. La movilidad social también puede ser horizontal cuando la situación socioeconómica de una persona cambia dentro de un mismo nivel, por ejemplo cuando se traslada a una profesión de la misma categoría.
La movilidad social tiene que ver con la igualdad de oportunidades: si hay igualdad de oportunidades en una sociedad, habrá mucha movilidad social; en este sentido, la meritocracia también es la base para la movilidad social. Las razones para impulsar la movilidad social pueden ser normativas (cuando la igualdad de oportunidades se concibe como principio moral básico), de eficiencia (se excluyen las personas válidas cuando se sitúan en un nivel inferior al que les corresponde) y relacionadas con integración, para evitar el conflicto social.