Paradigma exploratorio (método exploratorio, fase exploratoria)

El paradigma exploratorio o método exploratorio, como parte de una investigación más amplia también denominado fase exploratoria, es un tipo o fase de investigación que busca un acercamiento a un aspecto de la realidad, generalmente novedoso, de modo neutral, sin aplicar conceptos y teorías previos y sin establecer hipótesis fuertes sobre aquel. Implica, por tanto, una actitud abierta a un fenómeno determinado, para conocer sus principales elementos, relaciones  y características, de forma que pueda plantearse a continuación un marco conceptual, un modelo teórico con hipótesis concretas, que a la postre pueda ser desarrollado y confirmado a través de métodos y paradigmas de investigación más profundos, como el paradigma positivista. De esta forma, podemos decir que su aplicación no es más que  una fase exploratoria dentro del desarrollo de un paradigma de investigación más amplio.

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Intuición sensible según Kant

En la filosofía de Kant, la intuición sensible (Anschauung) es el punto de partida para conocer las cosas, a través de los sentidos, como impresión individual y singular de aquellas que queda en nosotros a partir de la experiencia material formada por sensaciones. La intuición sensible no descansa directamente en los objetos, sino a través de nuestras sensaciones formando ciertas impresiones en nuestra mente. En esta definición de intuición sensible se configura ya el denominado giro copernicano de Kant: el conocimiento no procede directamente de los objetos, sino que somos nosotros mismos, como sujetos, los que, sintiendo los objetos como intuición, establecemos las condiciones y modos del conocimiento de los objetos. La intuición sensible es el punto de partida para construir los juicios a posteriori, que se desarrollarán a través de la facultad del entendimiento, culminando así el conocimiento. 

Proletariado

El proletariado es la clase social de las personas que sólo disponen su fuerza de trabajo para ganarse la vida y que en consecuencia tienen que trabajar a cambio de un salario para un capitalista o un empresario, conformando estos últimos la clase antagonista de la burguesía. El término proviene del latín proles, con el significado del grupo de individuos que no poseían ningún bien en la Antigua Roma, pero es un concepto desarrollado en el seno de la teoría marxista y al que se considera protagonista de la lucha de clases contra la burguesía con el objetivo final de instaurar el comunismo.

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La Ciudad de Dios (Agustín de Hipona): ciudad celeste y ciudad terrenal

La ciudad de Dios es el nombre de la obra escrita por Agustín de Hipona (354-430), con el título original en latín De civitate dei contra paganos, en el que aborda su visión filosófica de la historia. En esta obra, el filósofo distingue entre la ciudad terrenal que, siempre desde el cristianismo, está formada por los paganos que viven contra Dios a través del egoísmo e idolatría, por un lado, que se ha identificado a veces ocn el Estado o el Imperio Romano de la época, y la ciudad celeste, por otro, o formada por los creyentes que viven por el amor a Dios, la iglesia en el mundo, ambas en constante conflicto y choque, aunque actúan al mismo tiempo confundidos, ya que en la propia iglesia de cada momento existen justos e injustos, buenos y malos. Naturalmente, estas ciudades deben entenderse en sentido metafórico, no como ciudades verdaderas, sino como situaciones espirituales. 

A través de este dialéctica entre ciudades, Agustín de Hipona afirma la evolución lineal de la historia, que culminará en la ciudad de Dios, a diferencia de las historias cíclicas de Oriente y otras filosofías, y plantea la historia y la política en forma lucha entre el amor a Dios y el amor a los bienes materiales de la tierra. Diríase, pues, que la obra filosófica La ciudad de Dios es una cosmovisión o concepción del mundo completa, que indica cómo el mundo y la historia evolucionan. Más concretamente, según Agustín de Hipona, la Ciudad de Dios será la que prevalecerá tras triunfar la ciudad celestial, con el fin de los tiempos, siempre metafóricamente, formada por los ángeles y resucitados a los que se dará vida eterna, en contraposición al infierno. 

Juicio diferido

En los procesos creativos, el juicio diferido consiste en la fase crítica que tras el fluir espontáneo y libre de las ideas, establece la suspensión del juicio (epojé) y examina las ideas generadas para evaluarlas y establecer cuáles las que deben guiar la actuación posterior.

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