La iconofobia es el rechazo y aversión a los iconos o imágenes. Históricamente la iconofobia se ha asociado a los iconos e imágenes religiosas, como dogma que rechaza o prohibe la representación material de lo sagrado, sobre todo en el islam y en el protestantisimo. Más ampliamente puede abarcar todo tipo de representaciones visuales, desde pictóricas, fotográficas o en video, y por multitud de razones, entre ellas y sobre todo en la esfera política y social y en relación a imagenes tomadas directamente de la realidad (violencia, pornografía, ...) por el poder performativo que pueden ejercer sobre la vida social (por ejemplo, el poder de la máscara en el carnaval), el miedo a hacer frente a la realidad en su crudeza y también por su carácter sesgado al exponer únicamente porciones limitadas de la realidad, ocultando la totalidad de lo real. Desde el siglo XXI, la utilización del la inteligencia artificial para crear imágenes falsas y por ende provocar emociones sin fundamento sobre las personas ha acentuado el escepticismo hacia el valor de representación de las imágenes y por extensión también la iconofobia.
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Circulación de las élites
La circulación de las élites es una expresión acuñada por Vilfredo Pareto (1848-1923) para denotar la tendencia que tienen las élites sociales para entrar en conflicto y sustituirse unas a otras a lo largo del tiempo, dando por hecho que en las sociedades son proclives a la formación de dichas élites. Pareto distinguió dos tipos fundamentales y antagónicos de élite: la élite especuladora, innovadores y agresivos en su afán de progreso y la élite rentista, con estatus de poder y estatus consolidados y que persiguen proteger sus intereses y privilegios. Estas dos clases de élite antagónica tienen tendencia a alternarse cíclicamente como dominante en una sociedad.
Ecolojetas (ecologetas)
Ecolojetas o ecologetas (cruce léxico entre ecologista y jeta) es un apelativo sarcástico con que calficia a los falsos ecologistas o defensores de la naturaleza, que desde el desconocimiento o la impostura, adoptan una postura abiertamente defensora del medio ambiente, cuando en la práctica desarrollan un modo de vida incompatible con la defensa de dichos valores o ignoran absolutamente las cuestiones relacionadas con el medio natural. Generalmente se trata de jóvenes urbanos, de clase social media alta, alto nivel de estudios que adoptan la etiqueta de ecologista como postureo o pose ante los demás. También puede hacer referencia a los políticos y gestores que toman decisiones en cuestiones medioambientales, frecuentemente en contra del criterio de agricultores y ganaderos tradicionales, sin tener conocimiento real de lo que es el medio natural y vivir totalmente ajeno o al margen de este.