Los bajos fondos son los sectores y actividades que se sitúan al margen de la sociedad, asociados generalmente a la delincuencia, la ilegalidad y la inmoralidad.
Objeto material y objeto formal del trabajo social
El objeto material del trabajo social son las personas, su bienestar en los ámbitos personal y social. Su objeto formal, por otra parte, es la transformación social, que debe guiar todo proceso de trabajo social, persiguiendo como fines últimos la igualdad, el desarrollo comunitario y en general el progreso social.
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Rol básico (rol simple)
Un rol básico o rol simple es un rol social asociado a una de las características básicas de una persona como son el sexo, edad o parentesco.
Elitización
Elitización es el proceso por el que un espacio o ámbito social (por ejemplo, un espacio residencial o una institución educativa) queda reservado para las personas de un nivel socioeconómico alto, excluyendo a las personas ajenas de clases más bajas, generando de esta forma un marco de exclusividad, superioridad y prestigio, que refuerza la segregación y las desigualdades sociales. Una variante de elitización es la gentrificación, cuando un barrio o zona residencial va siendo ocupada por personas, familias y negocios de alto poder adquisitivo, incrementando los precios inmobiliarios y expulsando de esta forma a personas que quieren acceder a esa zona.
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Turismofobia
La turismofobia hace referencia a las actitudes de desprecio, aversión e incluso agresividad contra los turistas por parte de una población local, provocadas por las consecuencias negativas que provoca el sobreturismo o turismo masificado, como la carestía de precios, precariedad económica, pérdida de identidad y otros inconvenientes como suciedad, ruido y contaminación o la propia masificación. Generalmente no se trata de un fenómeno natural u original, sino que es consecuencia de un conjunto de políticas públicas y actuaciones por parte de agentes económicos de calado que promueven una excesiva turistificación que provoca finalmente una saturación turística. De hecho, más que un conjunto de actitudes de la población local, es un proceso que se inicia generalmente con el optimismo por parte de dicha población en relación a los beneficios que genera el turismo, pero que según va llegando a un nivel de saturación pasa del optimismo a la apatía, de ahí a la indignación, el conflicto y desgradaciamente a veces la resignación ante la inevitabilidad del fenómeno. El término turismofobia se creó en 2008 de la mano de un artículo del antropólogo Manuel Delgado Ruiz (no es casualidad que el neologismo surgiese en España, que no en vano es uno de los países líderes a nivel mundial en recepción de turistas), pero luego se ha extendido a nivel internacional (en inglés se traduce como tourism phobia), donde afrimaba que no ha sido el turismo quién ha borrado la historia y la gente de los centros históricos, sino la gestión de la ciudad como negocio.