Configuracionismo

El configuracionismo es, principalmente, el paradigma o concepción antropológica propuesta originalmente por la antropóloga estadounidense Ruth Benedict (1887-1948), especialmente en su trabajo Patterns of Culture (1934). Según esta concepción, las culturas son sistemas complejos de elementos múltiples que modelan en gran medida el ser humano y su psicología, según pudo comprobar al observar las diferencias entre individuos de culturas bastante distintas. El primer principio del configuracionismo sería que las culturas, dentro de su complejidad, diversidad de elementos y singularidad, forman un todo integrado o configuración concreta ( en inglés, pattern, "patrón, modelo"), similares a los temperamentos o personalidades del individuo. Un segundo principio sería que estas configuraciones moldean a los individuos, no sólo en sus relaciones, sino también a nivel psicológico individual. Así, por ejemplo, consideraba a los indios de las Grandes Llanuras como dionisíacos o apasionados, mientras que los indios Pueblos los describía en general como apolíneos o tranquilos. Según Benedict, la configuración de cada cultura tiene una lógica interna, pero esa lógica no es del tipo causa-efecto, como ocurre en el funcionalismo, sino holística, es decir, que se basa en la integración de todos los elementos para adaptarlos a un entorno determinado. Ahora bien, el configuracionismo fue una concepción que tenía unos principios comunes sólidos con el funcionalismo, principalmente al afirmar que las culturas deben ser analizadas integralmente.

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Jauja y el país de Cucaña

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Imagen: El País de Cucaña, de Bruegel el Viejo

Jauja y el país de Cucaña son lugares imaginarios de la mitología y cultura popular españolas y europeas respectivamente (Pays de Cocagne, en Francia, Paese di Cuccagna en Italia, o Das Schlaraffenland en Alemania), que se difundieron principalmente en el siglo XVI, aunque hunden sus raíces en la Edad Media. En todos los casos, se trata de lugares de gran abundancia, disfrute y libertinaje, donde no hay que trabajar porque los alimentos y bebidas de todo tipo se producen de forma natural y la moral es algo más que disipada. En el caso de Jauja, el origen se sitúa en la rica ciudad Xauxa de los incas, descubierta en el siglo XVI, que fue relatada por varios cronistas como un paraíso de abundancia y riqueza. En todos los casos, dichos lugares aparecen en el imaginario colectivo como reacción a la austeridad que se impuso en la Edad Media como virtud ética, abrazando la riqueza como símbolo de progreso, y formarían también parte de la tendencia medieval a construir elementos culturales alrededor de lo que se ha llamado el mundo al revés, del que formaría parte también el carnaval. Podrían interpretarse también como variaciones del mito del paraíso o jardín del Edén, tal como aparece en la Biblia, mito que por su parte hunde sus raíces en mitologías mesopotámicas.

Frontera cultural

Las fronteras culturales, en sentido amplio, son los límites geográficos que se establecen en relación al desarrollo de diferentes culturas. Más concretamente, puede hacer referencia a los límites lingüisticos, límites de una determinada práctica cultural (costumbre, rito, ...) o también a los límites en los que habita una etnia. Originariamente, las fronteras culturales se han formado por la influencia, dependencia y vinculación con el hábitat de diferentes poblaciones, y también a causa del desarrollo histórico que ha empujado a dichas culturas a difundirse espacialmente o a ver reducido su territorio natural y original. Las fronteras políticas son, con frecuencia, la expresión tangible de las fronteras culturales, lo que deja a las claras que los estados se construyen generalmente a partir de presupuestos culturales. Desde finales del siglo XX, la globalización ha provocado que la frontera cultural se difumine, de forma que hoy en día lo habitual es que en muchas zonas del mundo lo habitual es la convivencia en un mismo espacio geográfico de diferentes culturas.

Núcleo de población

Un núcleo de población es una ubicación concreta en la que habita un conjunto de personas, separado a su vez por un espacio natural más oem nos amplio de otros núcleos. El término se utiliza frecuentemente en arqueología, como sinónimo de asentamiento, para denominar a la presencia histórica o prehistórica de un grupo humano de forma más o menos permanente en un espacio habitable (una cueva o conjunto de estas o un conjunto de edificaciones). En España, el término se utiliza además con fines estadísticos, para denotar un conjunto mínimo de edificaciones en las que tiene su residencia un conjunto de personas.

Bien cultural

Bien cultural es aquel elemento, material o inmaterial, representativo de una cultura o producto de ella, de autoría individual o colectiva o práctica comunitaria, que se considera con valor o interés, por reflejar la memoria, la historia  o la identidad de la sociedad en la que se ha generado y desarrollado, formando con otros bienes análogos lo  que se dado en llamar el patrimonio cultural. Los bienes culturales de una sociedad son generalmente aceptados o al menos deberían serlo como tal por sus integrantes y las instituciones que los representan, y de ese modo ser protegidos, preservados y transmitidos para las generaciones futuras. Los bienes culturales, en su faceta material, puede ser de propiedad privada, pero en su faceta cultural pertenecen a la comunidad y a la sociedad en general, y como tal deben ser tratados, evitando su mercantilización y fomentando su puesta a disposición y exposición al público.

Clasificación de los bienes culturales

  • Bien cultural inmaterial o intangible (por ejemplo, una danza)
  • Bien cultural tangible
    • Bien cultural inmueble (por ejemplo, una iglesia)
    • Bien cultural mueble (por ejemplo, una colección de instrumentos agrícolas)

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