Una construcción social es una forma de percibir y valorar la realidad que se conforma colectivamente y que condiciona e influencia los modos de percebir y valorar individuales y subjetivos. También se denomina construcción social a la realidad colectiva formada al final de dicho proceso. La herramienta fundamental para desarrollar una construcción social de la realidad es el lenguaje; por ejemplo, para saber que cuando decimos "mesa" nos referimos a una mesa en la realidad, debemos ponernos de acuerdo en que "eso" es una mesa. Pero la mismo tiempo, en conceptos más complejos, especialmente en los relacionados con la cultura o la ideología, también se utilizan la legitimización y la institucionalización, frecuentemente a través del poder.
Cuando se dice que "algo" es una construcción social, se suele utilizar de forma peyorativa, en el sentido de rechazar que ese algo tenga una existencia verdadera o real; por ejemplo, se afirma desde el feminismo que el género es una construcción social y también desde aquellos que reivindican la homosexualidad se argumenta que la heterosexualidad es una orientación sexual construida socialmente. Sin embargo, una construcción social es totalmente verdadera y real; de hecho, toda la realidad se construye socialmente, todo es una construcción social.
La escuela sociológica que desarrolla el concepto de construcción social es el construccionismo social.