La ceguera cultural es el comportamiento de un sujeto o institución respecto a otras personas, derivado del propio etnocentrismo o del desconocimiento cultural, de acuerdo a reglas apriori, sin ser consciente que él mismo actúa en base a pautas culturales y haciendo caso omiso de la pertenencia cultural particular de aquellas y por tanto sin tener en cuenta su forma particular de ver el mundo, de modo que se da un sesgo en su percepción, valoración o decisión. Por ejemplo, un sujeto actúa con ceguera cultural cuando valora negativamnte el que una persona hable con un marcado acento en su lengua, cuando él mismo también habla con acento, aunque sea diferente.
Clasificación social
La clasificación social es la asignación de categoría descriptivas a un conjunto de sujetos o grupos en base a diferentes criterios como edad, nivel educativo, trabajo o estilo de vida. Se diferencia de la estratificación social, en que esta última clasifica a los individuos o grupos de forma jerárquica o en base a su estatus social.
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La brecha digital es el conjunto de desigualdades sociales en el acceso a las tecnologías de la información y la comunicación, así como en su conocimiento y uso competentes, relacionadas en su origen por desigualdades económicas, de género, de nivel educativo, por discapacidad o por edad. Las instituciones públicas tienen en su mano recursos para reducir esta brecha, impulsando el acceso público a estas tecnologías y desarrollando programas educativos en torno a ellas, entre otros.
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Presión demográfica
La presión demográfica, referente tanto al ser humano como a cualquier otra especie, es el fenómeno que se produce cuando una superpoblación en un hábitat o entorno determinado, desencadenada por incrementos en la tasa de natalidad o decrementos de la tasa de mortalidad, provoca que los recursos materiales y económicos disponibles sean insuficientes para el conjunto de población, provocando crisis ecológicas o económicas. En el caso del ser humano, la presión demográfica puede relajarse gracias a incrementos de productividad y eficiencia, favorecidos entre otros por cambios tecnológicos, o a través de migraciones; en el caso de otras especies vivientes, suele ser un incremento de mortalidad lo que hace volver las poblaciones a una situación de equilibrio. Desde el malthusianismo, la superpoblación y la presión demográfica son un problema fundamental que lleva al declive a las sociedades.
