Brecha de confianza

La brecha de confianza es un tipo de brecha de género según la cual los hombres se sienten más seguros con las capacidades y responsabilidades que les corresponden mientras las mujeres se muestran inseguras y dudan en poder cumplir con las responsabilidades que se les asignan. No es más que una variante de género del llamado síndrome del impostor, que se produce por la escasa autoestima femenina desarrollada por la influencia por el patriarcado a fuerza del menosprecio hacia las mujeres. La brecha de confianza es en muchos casos la causante del suelo pegajoso y del techo de cristal. Según los estudios realizados, sin embargo, las mujeres son tan capaces de desarrollar como los hombres o mejor la mayor parte de las tareas y proyectos, dejando claro así que la escasa autoestima de las mujeres es un problema social y no en general un problema individual de las mujeres; además del trabajo social beneficioso a largo plazo, sin embargo, el hecho de que las mujeres trabajen individualmente la autoestima es una herramienta muy importante a corto plazo para superar la brecha de confianza.

Como desigualdad autopercibida en la autoconfianza y autoestima entre hombres y mujeres, la brecha de confianza entre sexos, especialmente en el ámbito profesional, provoca que los hombres suelen sentirse más seguros de sus capacidades en comparación a las mujeres, lo que implica que las mujeres se retraigan a la hora de optar a puestos de trabajo de alto nivel o a la promoción profesional dentro de una organización. Por otro lado también, a la hora de desempeñar sus tareas profesionales, dado que las mujeres minusvaloran sus capacidades y desempeños, estas tienen tendencia a implicarse más que los hombres en el cumplimiento de las tareas, con el objeto de compensar dicha falta de confianza, lo que a la larga puede provocar también un estrés comparativamente alto en las mujeres, frente a los hombres, más ansiedad, ...; esto es, el círculo vicioso del sexismo.

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Dominación

Al sociólogo Max Weber se le debe uno de los análisis más profundos del concepto de dominación. Según él, la dominación es la aceptación y  obediencia de ciertos mandatos establecidos generalmente sin que exista conciencia explícita por parte del dominado de esa obediencia. Este acatamiento puede ser el resultado de la mera costumbre, bien por interés personal (por ejemplo, cuando el obrero está dispuesto a obedecer órdenes de su jefe a cambio del salario), bien por las consideraciones racionales hechas en aras de la consecución de otros fines. El efecto de la dominación es generalmente la sumisión y explotación de la voluntad. En todo caso, el individuo interioriza el mandato como norma de observancia simplemente porque son órdenes del dominante, poniendo su voluntad en manos del dominante, sin voluntad propia y  por voluntad del dominante y en su favor. Otra particularidad del concepto de dominación de Weber es la existencia de una estructura institucional y administrativa que fomenta la posibilidad de la dominación. Al mismo tiempo, la dominación necesita cierta legitimidad para que el dominado acepte las órdenes del dominante como órdenes. En este sentido, Weber distingue tres tipos de dominación: la dominación racional, cuando se trata de la legitimidad establecida por las leyes; la dominación tradicional, cuando se trata de mandatos respetados desde la antigüedad; y la dominación carismática, cuando se basa en la ejemplaridad de una persona o de sus mandamientos.

Agentes socializadores

En sociología, los agentes socializadores, agentes de socialización o agentes socializantes son las personas, grupos sociales e instituciones conectadas a la estructura social que intervienen y facilitan la socialización de los individuos, conformando a la vez su desarrollo personal, influenciando su comportamiento y transmitiendo la cultura. Tienen la consideración de agente socializador la familia, la escuela, los grupo de pertenencia y grupos de referencia, los medios de comunicación e incluso las tecnologías de información y comunicación. Del mismo modo que se distingue una socialización primaria y una socialización secundaria, se distinguen asimismo agentes socializadores primarios (la familia y secundarios, principalmente) y secundarios (grupos de pares y entorno laboral, por ejemplo).

Grupos informales

Un grupo informal o grupo espontáneo es un grupo de personas sin objetivo, ni organización ni reglas formales y explícitas. Generalmente está compuesto por un número pequeño de miembros y se forman de forma casual, por el mero vínculo de tener intereses inmediatos comunes o  contacto cercano. Ejemplos claros de grupos informales son un grupo de niños que sin conocerse juegan juntos en un parque y un grupo de personas que coinciden en una fiesta o celebración.

Crisis humanitaria

Una crisis humanitaria es una situación de emergencia en la que la vida, integridad física o seguridad de un grupo de personas en un ámbito territorial determinado se ven amenazadas, por catástrofes naturales o guerras, de modo que se hace necesario el despliegue inmediato de recursos y ayudas para socorrer a aquellas, frecuentemente a nivel internacional.

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