Una idea, esquema conceptual, teoría, discurso o narrativa se dice que es totalizante cuando abarca toda la esfera a la que se aplica, categorizando, etiquetando y valorando cualquier elemento o hecho de acuerdo a sus términos, de forma que es imposible plantear una visión diferente a la establecida por aquel, impidiendo la crítica desde dentro del sistema impuesto.
Voluntad
La voluntad es la facultad que tienen las personas para elegir entre diferentes alternativas de forma consciente y libre, para luego poder actuar en base a lo que dicha voluntad le ha dictado, con posterioridad la motivación como impulso original. La libertad de la voluntad es lo que constituye el libre albedrío.
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Zôon politikón
Zôon politikón, literalmente ser social o político, es la frase que cita Aristóteles en el primer volumen de su Política, para indicar que el hombre es un ser que por naturaleza debe convivir en sociedad, a diferencia de las bestias y los dioses, . Esta idea es fundamental para entender el concepto natural de la ciudad de Aristóteles, que más tarde se utilizó para desarrollar la idea del contrato social.
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Postestructuralismo
El postestructuralismo es el conjunto de corrientes filosóficas, mas bien heterogéneas, desarrolladas principalmente a los largo de las décadas de 1960 y 1970, teniendo a Jacques Derrida como uno de sus principales representantes, que aún partiendo del estructuralismo realizan una crítica de este. A pesar de haberse desarrollado sobre todo en Europa continental, el término de postestructuralismo se ha utilizado sobre todo desde círculos académicos norteamericanos. Sin embargo, los autores que se han considerado postestructuralistas generalmente no aceptan tal denominación.
Una de las diferencias fundamentales entre estructuralismo y postestructuralismo es la consideración de la estructura. Mientras que en el estructuralismo la estructura se considera de forma estática e incluso fijas, el postestructuralismo pone el acento en su carácter histórico y variable. Dicha consideración queda de manifiesto en los trabajos de Michel Foucault, por ejemplo en la Historia de la locura, donde examina la locura desde su evolución histórica, donde quedará patente el hecho, que se reflejará también en posteriores obras, de las relaciones de poder como base fundamental de la estructura en cada momento histórico. Dicha inestabilidad tiene su reflejo también entre los filósofos estructuralistas en la consideración del sujeto individual, como ente inestable y variable, dependiente de la visión personal de cada uno y que viene moldeada en gran medida por el discurso. Por ejemplo, en el análisis de los textos, el foco postestructuralista pasa del escritor al lector, revelando así una multiplicidad de lecturas para una misma obra, y por tanto un significado (correlato de la estructura en los textos) inestable en cada caso. Desde el postestructuralismo se da incluso un paso mas allá a través del enfoque de la deconstrucción, según las palabras y los textos no tiene un significado monolítico y esencial, como se entiende desde el platonismo y gran parte de la historia de la filosofía occidental, sino que se hace necesario en cada caso, en cada momento, restablecer significados para cada concepto. De esta multiplicidad esencial que defiende, se ha considerado el postestructuralismo como espacio concordante con la denominada postmodernidad.
Incertidumbre
La incertidumbre es la situación cognitiva que se produce cuando se tiene información inadecuada o falta de ella sobre un hecho o situación. Puede consistir en una indefinición, falta de fiabilidad o desconocimiento sobre aquello que se desea conocer. La incertidumbre puede ser de dos tipos: por un lado, la incertidumbre epistémica o informacional, que se genera por defectos o carencias en nuestro conocimiento, pero que en definitiva puede corregirse en parte o totalmente mediante la mejora de la información; y, por otro, la incertidumbre intrínseca, relacionada con el azar y la variabilidad propia de los fenómenos aelatorios y, por tanto, con su impredecibilidad, pero que puede ser parcialmente determinada y manejada gracias a la estadística, la probabilidad y otros instrumentos.
Reduciendo el ámbito de uso del término cambia ligeramente la acepción. En la teoría de la decisión, por ejemplo, se dice que estamos en una situación de incertidumbre, porque son posibles escenarios o estados de la naturaleza diferentes, pero al mismo tiempo desconocemos sus probabilidades. Cuando las probabilidades son conocidas, se dice que estamos en situación de riesgo. Por ejemplo, si estamos seguros de que mañana puede nevar o llover, pero no sabemos las probabilidades de nevar y llover, estamos en una situación de incertidumbre; si sabemos que la probabilidad de nevar es 0.6 y la de hacer llover 0.4, estamos en una situación de riesgo. En metrología, por otro lado, la incertidumbre está relacionada como la situación en la que se desconoce el valor exacto de un parámetro y únicamente podemos fijar un intervalo para los posibles valores que puede tomar.
Hay que destacar que la incertidumbre no siempre se reduce añadiendo información. De hecho, muchas veces con mayor información la incertidumbre también es mayor; por ejemplo, al recibir más información sobre un sistema se pueden detectar nuevos elementos y componentes, pero sin saber cómo son las relaciones entre ellos.