El estallido de un conflicto ocurre cuando en un conflicto u oposición entre diferentes agentes que hasta entonces se había manifestado únicamente a través de desacuerdos y tensiones se ha superado un umbral que provoca que el conflicto se manifieste y encauce por vías en las que el diálogo y negociación ya son difíciles de desarrollar y cada contrincante se sitúa en posiciones de fuerza ofensivas o defensivas a ultranza para defender sus intereses.
Paradigma construccionista (construccionismo social)
El paradigma construccionista, construccionismo social o socioconstruccionismo es un paradigma sociológico según el cual los elementos que conforman la sociedad se van formando a partir de las propias creencias, impresiones y percepciones que construyen los propios sujetos acerca de aquella y las interacciones que se dan entre estos, frente a la idea de que la sociedad y los fenómenos sociales se dan de forma natural o simplemente están ahí. Esta perspectiva o paradigma construccionista fue desarrollada inicialmente por el sociólogo William I. Thomas (1863-1947), miembro de la Escuela de Chicago y es la base sobre la que asientan escuelas sociológicas como la del interaccionismo.
La propia denominación del paradigma recuerda al paradigma constructivista o constructivismo que se toma como base en otras áreas de conocimiento como la psicología y la educación. No en vano, ambas perspectivas comparten una visión en la que el sujeto va construyendo la realidad, en el constructivismo para desarrollar su aprendizaje, y en el construccionismo para dar forma a la sociedad.
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Cultura de masas
La cultura de masas es el conjunto de productos culturales creados por los medios de comunicación de masas, dirigidos a un público heterogéneo, pero que a la vez demuestra una cierta unidimensionalidad, como producto de la ideología dominante, además de constituir una máquina de producción de hegemonía gracias al poder que han adquirido aquellos medios. La gran paradoja de la cultura de masas es cómo consigue dirigirse a un público heterogéneo con determinados productos culturales. Para responder a esta paradoja, la cultura de masas se ha caracterizado por el sincretismo y, por tanto, la ambigüedad, a través de la recopilación de representaciones contrapuestas, pero siempre con el mismo estilo o estética (por ejemplo, el tono de hablar, la indumentaria,...). El filósofo de la escuela de Fráncfort Theodor Adorno ha sido el principal pensador que ha analizado el concepto de cultura de masas y su relación con el consumo de masas y la industria cultural.
Industria cultural
El término de industrias culturales fue propuesto inicilamente por Theodor Adorno en 1949 para hacer referencia a la utilización de tecnologías industriales para el desarrollo de obras y productos culturales. Posteriormente, se ha utilizado especialmente para denominar al sector ecóminoco relacionado con la creación y difusión de obras y contenidos culturales, como editoriales, creación artística (artistas, galerías, ...), museos, sector cinematográfico y de radiodifusión, sector de la música y otras artes escénicas, y más recientemente otros sectores de entretenimiento cultural como los videojuegos.