Materialismo histórico dialéctico

El materialismo histórico dialéctico es un paradigma, enfoque o perspectiva epistemológica propuesta y defendida inicialmente por Karl Marx y que parte de la afirmación, y de ahí su nombre materialismo, de que la base material es el condicionante fundamental de la existencia humana y social. A partir de ahí, recoge la dialéctica de Hegel, como visión de la construcción de la realidad a partir de contradicciones y oposiciones, pero despojándola de todo idealismo y utilizándolo para interpretar y explicar la realidad social desde su materialidad e historicidad, ya que la  dialéctica se desarrolla desde lo material y a lo largo de la historia, como sucesión histórica de oposiciones, contradicciones y superaciones en el ámbito de las condiciones materiales de la existencia.

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Eudaimonia (definición y concepto)

Eudaimonia es un concepto frecuentemente citado y analizado en la filosofía griega antigua que viene significar bienestar o vida digna de ser vivida entendida como vida virtuosa y con felicidad profunda y plena, a diferencia del sentido del bienestar actual que se entiende más bien como felicidad efímera. Desde este concepto, los filósofos griegos propusieron diferentes modos de llegar a una vida virtuosa y por lo tanto plena. 

Para Sócrates la eudaimonia o buena vida es aquella consistente en vivir de acuerdo a la razón y el conocimiento, eudaimonia es pues la vida del sabio, es especial aquella vida del que se conoce a sí mismo. Para Platón, que trató el concepto en su obra La República, se llega a la eudamonia a través de la verdad y la justicia, viviendo en paz consigo mismo y con los demás. Platón introdujo así un concepto de carácter más moral, tal como la entendemos hoy en día. Aristóteles, por su parte, trató el concepto de eudamonia en su obra Ética para Nicómaco, definiéndolo como vida desarrollada según la virtud propia, de acuerdo con los fines de cada uno (fronesis o vida práctica), y durante una vida entera, sin olvidar la existencia de la vida virtuosa (vida teorética).

Dicotomía

Una dicotomía es la consideración en una totalidad de dos conceptos o aspectos opuestos entre sí, pero que a la vez se complementan para conformar dicha totalidad. Por ejemplo, forman una dicotomía el sexo, como concepto general de lo masculino y femenino, y la vida diaria como unión de trabajo y ocio.

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Individualismo

El individualismo es la actitud filosófica y política que da prioridad al individuo o persona, anteponiendo sus derechos e intereses personales, morales, económicos y de otra índole, a la sociedad, al estado o a la comunidad política o sociológica. Según esta definición, el individualismo sería el principio fundamental de la doctrina del liberalismo, defendiendo en paricular las libertades económicas individuales. Su proceso de desarrollo o individualización ha sido un proceso de diferenciación social desarrollado a lo largo de la modernidad y la industrialización.

Desde otro punto de vista más común, el individualismo es también la actitud de la persona que piensa y actúa de forma independiente, llegando a las reglas y costumbres generales y en el extremo, hasta el egoísmo, sin fijarse en las otras personas; se dice que las personas que actúan así son individualistas. Los conceptos opuestos son el comunismo y el comunismo.

 

Subjetividad

En su acepción ordinaria, subjetividad es la cualidad de ser subjetivo, la manera de pensar y expresar las cosas desde el punto de vista personal. Por ejemplo, la proposición "el libro que estoy leyendo no me gusta nada" es totalmente subjetiva, es decir, se refiere a la subjetividad. En filosofía, sin embargo, la subjetividad tiene un significado distinto, aunque este significado es múltiple y difuso, dependiendo del  filósofo y la escuela filosófica. Podría decirse, en general, que la subjetividad es el modo de percibir, sentir y pensar el yo mismo, el sujeto individual. De esta definición se han dado diferentes interpretaciones. En la modernidad, especialmente después de René Descartes (1596-1650), se considera que la subjetividad se configura de forma autónoma y racional, el sujeto es aquel que piensa, con todas las implicaciones que ello tiene de cara al mundo; sin embargo, a partir del siglo XIX se produce una ruptura y se plantea que el sujeto se constituye a través de las relaciones sociales, por ejemplo del poder, y no sólo de la individualidad de uno mismo. Tanto desde el marxismo, desde el psicoanálisis, como desde el estructuralismo se divide la unidad del yo, se puede decir que yo somos otros: el marxismo afirma que el sujeto está constituido por la economía, en el psicoanálisis queda sometido al inconsciente, y en el estructuralismo, desde el punto de vista de Michel Foucault, es el poder el que modera al sujeto; el existencialismo resalta la necesidad de que los sujetos den significado a su subjetividad, a su existencia, atrapados en la contingencia del mundo.

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