El movimiento se demuestra andando

El movimiento se demuestra andando es una frase atribuida al filósofo cínico Diógenes de Sinope que defiende el principio de evidencia de las cosas y el pragmatismo, frente a las disquisiciones y discusiones que los antiguos filósofos griegos de su época desarrollaban sin ninguna conclusión en relación a la naturaleza y realidad del movimiento. Hoy en día se utiliza en general de forma irónica para expresar el sinsentido de analizar, discutir y poner en duda por cuesntiones menores afirmaciones y realidades evidentes.

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Mal absoluto

El concepto de mal absoluto o mal radical, mas allá de su acepción común y corriente de mal extremo o mal sin límites y dada su transcendencia y su repercusión en la vida de la persona, plantea la necesidad de análisis a nivel filosófico en relación a la naturaleza y origen de ese mal. Fundamentalmente dos han sido los filósofos que han reflexionado sobre estos aspectos: Immanuel Kant (1724-1804) y Hannah Arendt (1906-1975), esta última sobre todo a la violencia y maldad extrema del nazismo. Kant afirmó que los seres humanos desarrollamos tendencias tanto hacia al bien como hacia el mal; entre esas razones y variantes de mal, el grado más extremo correspondería al de la perversidad, como resultado de subordinar la decisión de si una actuación es moral o no a intereses y principios ajenos a la moral (por ejemplo, principios económicos o biológicos), de modo que el mal absoluto surgiría de la destrucción de la voluntad como expresión genuina de la razón. Desde este punto de vista, Kant rechazaría la existencia de personas que se guían por la perversidad como elección, al contrario, la perversidad sería una falla, una grieta en la razón humana.

Por su parte, Hannah Arendt realizó un análisis mas sociológico y político que antropológico, en relación al desarollo del mal absoluto, que ella dió en llamar banalidad del mal. Para la filósofa, que sufrió en primera persona los zarpazos del nazismo, la fuente y origen del mal absoluto provendría de los totalitarismos como ideologías  y sistemas políticos, racionales y corruptos a la vez, banales y perversos al mismo tiempo. Arendt puso el acento además en la reflexión sobre lo ilimitado e insoportable del mal absoluto, afirmando que desde esa definición el mal absoluto debe ser imperdonable, precisamente por hallarse fuera de todo límite o atisbo de humanidad. Sin embargo, su valoración sobre la maldad de individuos en concreto, sobre todo en relación a los asesinos nazis y especialmente al criminal de guerra de las SS Adolf Eichmann, apresado por el servicio secreto israelí en 1960 y cuyo juicio donde se le dictó pena de muerte siguió y analizó, era ambigua en el sentido de que los exculpaba de la maldad de sus actos y los considerada meros funcionarios al servicio de un sistema totalitario, que cumplían a rajatabla y con perfecta eficiencia con los atroces actos que se les encomendaban. De ahí su conocidad expresión valorativa del mal absoluto como banalidad del mal.

Naturaleza humana

La naturaleza humana es el conjunto de propiedades y características comunes primordiales y esenciales que se atribuye al ser humano, desde los puntos de vista ontológico, físico, psicológico y antropológico. Dada esta multiplicidad de vertientes que se reconoce a la persona, se trata de un tema complejo y controvertido. Una perspectiva, seguramente reduccionista pero generalmente aceptada, es la antropobiológica que consideraría al ser humano una especie más, con un genoma particular frente a otras especies. Sin embargo, esta perspectiva olvida el carácter experiencial del ser humano, su conciencia y su busca de sentido y significación frente al mundo. La visión religiosa del hombre, estableciendo como naturaleza del hombre el hecho de que es creado por Dios, ahonda hasta el extremo en ese carácter de busqueda de sentido, hasta el punto de desterrar cualquier otra perpsectiva. Otra visión es la marxista, que considera como característica esencial del ser humano el trabajo, hecho además que condiciona todoa su vida social.

Libre albedrío

El libre albedrío es la capacidad libre y autónoma que tiene cada individuo de elegir y decidir en lo que atañe a su vida en base a su voluntad personal propia, utilizando para ello la razón, su instinto o basándose en sus intereses propios. Es una faceta básica y fundamental de la libertad individual. El libre albedrío ha sido objeto de reflexión filosófica a lo largo de la historia, relacionado sobre todo con el debate entre determinismo, por un lado, según el cual todo está fijado de antemano, incluso nuestro comportamiento, de forma que en realidad no tenemos capacidad de elección, e indeterminismo, por otro, posición contraria según la cual sí habría espacio vital para que cada uno construya su voluntad y su vida. 

Res extensa

Res extensa es uno de los tipos de sustancia, como constituyentes de la realidad, que estableció el filósofo racionalista francés René Descartes (1596-1650), junto con la res cogitans y la res infinita. La res extensa es la sustancia que tiene como atributo la extensión, esto es, la propiedad de ocupar el espacio; es por tanto, la sustancia que se atribuye a los objetos físicos y por tanto es el tipo de sustancia del que se ocupa la física. 

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