La mímesis es un concepto de larga tradición filosófica que se remonta al filósofo Platón, y que basándonos en su etimología puede traducirse como representación o imitación. En la filosofía griega, Platón, que reservaba los conceptos belleza y verdad para las ideas, consideró a la mímesis como la apariencia o reproducción imperfecta en el mundo de los sentidos de las ideas y por tanto como una forma de engaño. Aristóteles amplió el concepto de mímesis a las artes, considerando la mímesis como recurso para reproducir en la literatura e el arte emociones, virtudes o personajes. Ya en el siglo XX, la mímesis se desarrolló como concepto central en la crítica literaria y artística como el modo que tiene las obras de creación del artista de recrear o imitar aspectos de la realidad, captando sus características esenciales y como vehículo de acercamiento de holístico a la verdad, de forma más pura y exacta que el análisis de la realidad que se pueda hacer desde paradigma positivistas.
Paradigma naturalista
El paradigma naturalista es un paradigma de investigación de la realidad, opuesto al paradigma positivista, que persigue aprehender la realidad de los fenómenos en su ser natural, en su verdadera naturaleza, como el propio nombre del paradigma indica, de carácter descriptivo, comprensivo y holístico, huyendo de toda perspectiva analítica o de descomposición del fenómeno. Más que un paradigma concreto, el paradigma naturalista sería, por su caracterización general, una tipología de paradigma investigativo relacionada con el paradigma interpretativista, el paradigma fenomenológico y otros paradigmas cualitativos.
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