Sociología política o sociopolítica es el área de conocimiento interdisciplinar que, desde la sociología y la política, tiene como objeto de estudio y análisis las relaciones y dependencias entre la sociedad y los fenómenos y comportamientos sociales y la política. Es un campo de estudio heterogéneo que abarca temas como el comportamiento electoral, los partidos políticos y movimientos sociales de naturaleza política, la influencia de la política en el desarrollo de las sociedades, en lo relativo a desigualdad, formación de clases sociales, represión política y social y en general ejercicio del poder político en la sociedad, políticas públicas, procesos democráticos y de participación ciudadana. Esta heterogeneidad de temas tiene continuidad en la multiplicidad de perspectivas desde las que se abordan los análisis sociopolíticos, entre los que se deben destacarse el marxismo, como edificio teórico que analiza la sociedad desde el materialismo, y más específicamente en base a la economía, pero que considera a la política un instrumento para el desarrollo de las relaciones económicas que dan forma a la sociedad, y la obra de Max Weber, que considera a la política como un ejercicio del poder desarrollado a través de diferentes tipos de autoridad social (carismática, tradicional, burocrática). En las sociedades del siglo XXI los fenómenos sociopolíticos y el interés alrededor de ellos se han amplificado debido sobre todo al desarrollo de las democracias, de modo que la opinión, participación y diálogo social en los temas políticos es muchísimo más abiertas que en regímenes autoritarios, y a los medios de comunicación e internet, que impulsan ese interés a través de plataformas sociales de discusión y debate.
Grupo doméstico
Un grupo doméstico es un grupo de personas que cohabitan en la misma casa, por tener entre ellos lazos familiares u otro tipo de lazos sociales, compartiendo recursos y con una función social concreta (por ejemplo, la crianza, el cuidado mutuo y el apoyo afectivo). Los grupos domésticos son generalmente grupos más reducidos que los grupos residenciales, en los que un grupo personas habita en un mismo lugar o residencia, pero sin tener necesariamente vínculos tan estrechos como en el grupo doméstico.
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La expresión hecho diferencial hace referencia, en España, a las características históricas, culturales, políticas, económicas, sociales o geográficas de una comunidad autónoma que permiten a esta recibir un tratamiento específico dentro del encaje estatal frente a otras autonomías.
Funcionalismo
El funcionalismo es una corriente epistemológica vinculada a la sociología y la antropología cultural y social, que analiza e interpreta los fenómenos sociales y culturales (instituciones, hechos sociales, relaciones) desde la perspectiva de la función que ejercen respecto de los individuos y la sociedad y la cultura en su conjunto, especialmente con el objetivo de perseguir su equilibriuo, pervivencia y desarrollo. El funcionalismo tiene sus raíces en el organicismo, visión de la sociedad y la cultura como una unidad orgánica, que se desarrolló desde principios del siglo XIX. Los pioneros de esta corriente fueron los sociólogos Herbert Spencer (1820-1903) y Émile Durkheim (1858-1917), los antropólogos Bronislaw Malinowski (1884-1942) y A.R. Radcliffe-Brown (1881-1955), y posteriormente ha sido defendida por los sociólogos Talcott Parson (1902-1979) y R.K. Merton (1910-2003), si bien Radcliffe-Brown, Parsons y Merton adoptaron una variante del funcionalismo denominada enfoque estructural funcionalista. Si bien en un principio el funcionalismo atribuyó una función positiva a todas instituciones que se desarrollan en una cultura, defendiendo la existencia de una unidad funcional en las sociedades, elaboraciones posteriores de la teoría han analizado también los efectos no deseados de ciertas instituciones, sobre todo en sociedades complejas, o las disfunciones asociadas a ciertos componentes de las sociedades, que generan desviación social y conflicto, argumentando en defensa del funcionalismo que lo relevante es el balance final entre funcionalidad y disfuncionalidad que aporta cada elemento o institución social.